Foro Moril

Fecha: 27.02.2019

Autor: Gregorysporm

Asunto: joint commission on accreditation of healthcare organizations

best curling mascara drugstore medicine for scratchy throat top healthcare recruiting firms

Fecha: 20.12.2018

Autor: Bulen

Asunto: тестfgdfv

тестfgdfv

Fecha: 04.08.2016

Autor: EL BARON

Asunto: MAGUILA

EL OTRO DIA ME ENCONTRE CON PLAYMOBIL EN SU MINI MOTO TOMAMOS UN CAFE Y SEGUIDAMENTE SE MARCHO, AL VER COMO SE ALEJABA RECORDE QUE EL ULTIMO MORO QUE HE VISTO ERA CRISANTO, Y NO SE PERO SE SUPERPUSIERON LAS DOS IMAGENES, VI A CRISANTO EN LA MOTO, Y DE GOLPE RECORDE A MAGUILA GORILA, COSAS DE LA MENTE.

Fecha: 11.03.2016

Autor: el baron

Asunto: al pequeñin

digo yo, cambia un poco la pagina, lo mismo hay que romperte una pierna para que tengas tiempo

Fecha: 24.11.2015

Autor: VAN GOGH

Asunto: 22-11-2015 Crónicas Pinchadoras

22-11-2015. Crónicas pinchadoras. Hacía fresquete el domingo en el puente. El personal ya se ha dotado de los pertrechos de invierno para el ritual dominguero y allí nos juntamos trece entre moros y adjuntos. Con el consustancial retraso, emprendemos la desconocida ruta del día por la calle Almendralejo arriba y como nos superamos cada día, no hemos recorrido quinientos metros cuando ya nos obsequia el Sr. Cid con su primer pinchazo, que amablemente hace coincidir con la parada en boxes del Capitán Gancho para soltar lastre. Continuamos afanosamente en la reparación dificultada por el lamentable estado de la cubierta, dándole tiempo al ínclito Pincho a una segunda entrada en boxes para cambio de guantes (dense cuenta sus señorías del nivel que ostentamos....). Por fin salimos de la capital del imperio por la pista del Psiquiátrico con un ritmo más que cansino. El personal no las quiere ni machás mientras departe sobre el reparto indiscriminado de butifarra acaecido la noche anterior en el clásico futbolero. Un poco más adelante, el maestro arrojador de piedras reclama su cuota de protagonismo en la jornada y vuelve a deleitarnos con un nuevo pinchazo que suscita las felicitaciones del personal. Se encabrona, arroja su jumento al barbecho como en sus mejores tiempos y sentencia que ya no quiere seguir, instando a la morería a continuar sin él. De eso ná. Un Moro sólo abandona a otro Moro, cuando el abandonado ya no puede pagar más cervezas. Así que, manos a la obra para arreglar el asunto. La cosa viene a complicarse últimamente con tanta variedad de rueda, así que además de cambiar de cámara, el Sr. Presidente federativo le arrima un parche a la pinchá, que la cosa promete.....Llegamos a Trujillanos por el túnel bajo la autovía sin más novedad y atravesamos el poblado seducidos por un aroma tentador a churros. Por la carretera de Cornalvo y ya con un ritmo más alegre, alcanzamos Campomanes para coger el camino de la derecha que nos dejará en la cancela del Calaverón. Ahora es el Lejía quien expulsa aire descontroladamente de uno de sus neumáticos. Nueva parada para solucionar el entuerto que, tratándose del veterano del Tercio, tiene su aquel. Ya había ofrecido antes el ínclito su repuesto que, como no podía ser de otra forma, disfrutaba de unos doscientos parches previos y que claro, estaba pinchao....tal y como describió perfectamente uno de los adjuntos de la jornada, “la cámara era más antigua que los cuadros que tiene Guillén colgaos en la tienda”. Continuamos dirección Este, traspasamos la cancela con tiros a nuestra derecha y comenzamos la bajada a carajo sacao. El personal se inventa sus propias trazadas, algunas de los más originales por fuera del camino, parada forzosa y vuelta al redil. Salimos del Calaverón y por la vía de servicio nos colamos de nuevo en Cornalvo por la Casa del Reloj ya entrados en calor. Bajamos hasta el embalse y paramos a comer con un frío de pelotas. Recogido el mantel de cuadros, seguimos dirección embalse del Muelas. En el cruce del Rugidero cogemos la senda que hace las delicias del personal. Con riesgo evidente de fostio por despeñamiento, andamos p´arriba y p´abajo, a ratos montaos, a ratos desmontaos y cuando ya estábamos echando en falta el evento habitual últimamente, ahí que va mi cuñao a probar las cubiertas nuevas y como potencia no le hace falta a esas nalgas meonas, pues muy amablemente lo descabalga su jumento depositándolo con delicadeza en el lo alto de una retama. Se levanta sin darse importancia y llegamos al Muelas donde ahora transitamos con el aire dándonos en lo que viene siendo el jocico. Sufrimientos varios hasta que llegamos a la cuesta de la casa del Suministro donde sufrimos aún más. Alcanzado Cuatro Caños, nos dejamos caer a la villa piconera a ritmo de varillaje. Llegamos a la pista de la Basílica y las hostilidades continúan con plato grande y un frío que te rilas. El ritmo impuesto acaba con una escabechina apreciable y parada reagrupadora en la vía de servicio. Kiko vuelve a tener problemas con su jumento nuevo que, por momentos, se descompone en factores primos. Hecho recuento, continuamos hacia nuestro refugio donde nuestra mesonera favorita continua convaleciente y de baja. Así que para que no decaiga el ritmo de las libaciones, damos de alta a un par de Moros en el epígrafe “camareros y coristas varios” y así mantenemos decorosamente el ritmo de ingestas. El Negociador se une a la bacanal sin precalentamiento previo, detalle éste crucial al final del episodio toda vez que, como no podía ser de otra manera, cuando el Sr. Presidente Federativo intentó traicioneramente abandonar la partida antes de la ronda invitá, percatóse el gañán de que su rueda trasera estaba....pinchada. Así que, hondamente apenado, no le quedó otra que aceptar su invitá y solicitar cuartelillo y transporte al Negociador. Hostías!!!!!.....las tres. Pa casa.

Fecha: 25.11.2015

Autor: Jm

Asunto: Re: 22-11-2015 Crónicas Pinchadoras

Oleeee¡!!

Fecha: 23.11.2015

Autor: VAN GOGH

Asunto: 15-11-2015 Crónicas Otoñales

15-11-2105. Crónicas otoñales. Como cada vez que se anuncia evento gastronómico posterior, la asistencia al puente hoy es más que generosa. Efectivamente, vuelven al redil ilustres personajes como el ínclito Niño de las Letras una vez suspendida su lucha contra el fuego. Con estos mimbres, adoctrinados en la ruta elegida por parte del Capitán Gancho, iniciamos camino. Nos ha preparao una faena de aliño, ligerita, sólo pa hacer ganas de comer. Salimos del pueblo por la zona de las Abadías camino de la Calera, y subiendo el repecho y rechinando dientes, salimos a la carretera para coger rápido por la antena de telefonía y llegar a las traseras de la Sierra Carija. Vamos a buen ritmo, sorteando los primeros charcones de la temporada. En el grupo vuelve a imponerse el añorado “·raca-raca” del Niño de las Letras ilustrando al personal sobre cualquier tema traído a colación. Es reconfortante oir el soniquete, va uno como más protegío. En fin, a lo nuestro, que me diluyo. El caso es que después de la subida a la presa, circulamos por el camino perimetral de la Charca y llegados al final, El Paralímpico, sin ningún tipo de consideración, intenta reventarle la ruta a la Memoria Histórica. El personal afea la conducta al reventador y continuamos por el buen camino. Ya en la carretera, asistimos atónitos a un episodio de violencia de género vacuno. En efecto vemos como un bóvido muchachote huye a la desesperá perseguido por un nutrido grupo bóvidas arcagüetas averigua tú con que aviesas intenciones. Sin saber si al final la cosa acaba en el juzgao o en un polvo reconciliador, seguimos la marcha por la polvera, valga la redundancia. El personal se disgrega tras el paso por los bancos de arenas y los canchos y acabamos bajando rápido hacia el Carrascalejo. Giro al la izquierda buscando el Aljucén y.....pinchazo!!!! El Sr. Cid acaba con la llanta en el suelo. Concilio reparador que algunos aprovechan para meterse algo entre pecho y espalda. El pinchado luce cubierta con agujeros y cortes varios, muy comentados por el personal. Arreglado el entuerto con trozos de cinturón de seguridad muy socorridos para estos lances, continuamos la bajada a ritmo de varillaje total. Salgo de los primeros y no tardo en ser superado por los Pantani, Kona y compañía que van echando leches por una nalga. No queda ahí mi hundimiento. Me sigue pasando gente. Uno de ellos, el Presidente Federativo que cuando se pone a mi altura aventura premonitoriamente “¿No tendremos que llamar a la ambulacia?”....Unos centenares de metros más adelante y tras curva ciegas a la derecha, ahí está mi Cano preferido, en mitad del camino, brazos en alto y gritando advirtiendo del peligro (esto empieza a ser una costumbre, tanto lo del Cano señalizador como lo de la hostia dominical). Efectivamente ahí está mi cuñao favorito adherido fuertemente al suelo, con el Pincho en idéntica actitud unos metros más adelante. Sus cubiertas han evolucionado del taqueado al slick y ha tenido sus más y sus menos con la fuerza centrífuga. Y el Picho lo ha rematao ya en el suelo. En fin, nada grave. Chapa y pintura del lao derecho. Continuamos bajando y parada reagrupadora abajo donde damos novedades. Atravesamos Puente Pelayo y continuamos al lado de la vía buscando el paso al otro lado. Ya vamos camino del Dolmen y convertida la salida dominical en una pachanga en toda regla, nos hacemos fuertes en lo alto de un cancho sacando el mantel para saborear barritas y dátiles varios, mientras los caídos se restañan las heridas. Emprendemos la última parte de la ruta camino de Esparragalejo con el grupo dividido. Por delante, Carlitos Kona y la Morisca ponen tierra de por medio. Los demás, a buen ritmo por la pista nos detenemos ante una manifestación ovina justo en el desvío a la izquierda. Superada la horda merina, nos dejamos caer por un bonito descenso hasta la puerta (cerrada) de una granja donde somos informados amablemente de la conveniencia de no pasar para no provocar stress a los puercos moradores. Ponemos ojitos y convencemos al lugareño de nuestras buenas intenciones, en esta ocasión sólo de paso. Franqueada la entrada, continuamos descendiendo silenciosamente a petición del susodicho. Llegados a los caminos blancos, nos encontramos con los fugados. Circulamos por la carretera hasta alcanzar la pista de la estación de Aljucén y, de nuevo, el personal saca los cuchillos y, a degüello, andamos los cinco kilómetros a carajo sacao con el pescuezo estirao hasta dar con nuestros huesos en el ferial. Allí, nos conjuramos para aterrizar en Chez Pincho a las dos y celebrar la afamada Convención Otoñal Mora. Aseaos convenientemente, hacemos acto de presencia en tan afamado evento, donde se unen a la función los representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, carreristas lesionaos, ilustres expresidentes moros, ilustres expracticantes ciclistas, moros recientemente caídos, etc. En fin una pléyade de celebridades que contribuyeron con su presencia a dar lustre al ágape, donde dimos cuenta de abundantes y variadas viandas, birras per tutti y combinados varios hasta altas horas de la noche amenizados con música en directo (quenivel Maribel....), donde el Mula se despachó unos cánticos y Playmobil le dejó al Negociador el cajón suave, suave. El personal continúa sugiriéndole al propietario de la sala que traslade el evento al sábado.....visto lo visto, no le arriendo las ganancias.

Fecha: 23.11.2015

Autor: El Capitán Gancho

Asunto: Re: 15-11-2015 Crónicas Otoñales

Crónica genial, sublime, etc. No hay nadie que describa las salidas moril, como tú la haces.

Fecha: 10.11.2015

Autor: VAN GOGH

Asunto: Crónicas de vuelta....

Muchas cosas han cambiado desde la última vez. Otras no. Permanecen inalterables con el paso del tiempo. Como el fugarse casi de madrugá de la piltra para ir a penar por esos campos de Dios. Allí estábamos como cada domingo a las nueve en el puente disputándole a unos advenedizos nuestra histórica supremacía en esto del “muntanbike” dominguero. Mientras hacemos tiempo para esperar rezagados, el Negociador, que se ha iniciado en el “ars cagandi” dominical, decide hacer uso de la parte que le corresponde en cierto cagódromo de prestigio, cuyo mantenimiento costeamos entre todos. Pues bien, después de esta demostración práctica de que las instituciones están al servicio de pueblo, salimos catorce entre moros y arrimaos calle Almendralejo arriba. No hemos acabado de abandonar el poblado cuando nos da alcance el Sr. Cid que está llevando el arte de la impuntualidad a cotas insospechadas. Bendecidos con su presencia e informados de la ruta por cortesía del Capitán Gancho, enfilamos la pista del Psiquiátrico con buen ritmo no sin antes desearle un buen día a un aguerrido conductor que a golpe de claxon reclama que nos desintegremos pa que pueda circular a sus anchas la criatura. Hace un buen día y el personal se va calentando, mientras vamos adelantando un numeroso grupo de bikers y de bikersas que, digamos, se toman esto con otro ritmito. Llegados al final de la pista, continuamos el calentón al lado de la autovía hasta alcanzar la carretera de Cornalvo. Los poquitos que aguantamos con las 26´ vamos con el gancho puesto aguantando como podemos el trantrán de las 29´ hasta que llegamos a la presa. Cogemos la margen derecha, lítica trialera y senda que hacen estirarse al grupo cosa fina. Anda el embalse seco como el ojo de Millán Astray y la concurrencia aprovecha para recortar por territorio de percasoles y blasbases varios y de esta guisa alcanzamos la cañada que nos dejará en el Mentidero. Allí, cogemos la carretera a la izquierda para, a continuación, tomar dirección Bosque de Marte, donde aterrizamos tras cruzar una cancela. No me cansaré de repetir que es un sitio bonito donde los haya. Lástima que algún guarrete haya dejado constancia de su paso. Continuamos subiendo hasta alcanzar la cancela de salida que sufre la habitual embestida del Sr. Cid que sigue empeñado en demostrar la posibilidad de aplicar la ósmosis en las vallas. Después de un excitante striptease del Pincho, continuamos camino del Bosque Encantado por una zona calcinada este verano. Se te caen los palos del sombrajo ante el asunto. Llegamos a la senda de la Casa de los Conejos, contraste verde, y comenzamos la subida a los Pinos. Crujidos de cambios, de riñones y sufrimientos varios hasta el cruce donde el jumento nuevo del Polla dice que hasta aquí hemos llegado, dejándose por el camino alguna pieza. Mientras el Sr. Presidente federativo demuestra sus dotes mecánicas haciéndole una faena de aliño con alambre, aprovechamos para despacharnos una barritas mientras elevamos unas plegarias por la pronta recuperación de la jartá de moros caídos en combate últimamente (chacho, o estamos mayores o vamos evolucionando a torpes). Acabado el asunto, enfilamos con velocidad la cuesta abajo. Circulo detrás del Sr. Cid a cierta distancia, circunstancia ésta que, a la postre, me salvará la vida, pues la pieza no tiene otra ocurrencia que arrimarle una hostia considerable a la rama de una encina que, digo yo, no estaría puesta ahí desde hace un rato. El caso es que el vegetal, en legítima defensa, se arruga pa la parte de fuera del camino para, a continuación volver con una fuerza que te cagas a su sitio natural, no sin antes hacer uso temporal e intensivo de la parte del camino por donde transita aquí mi menda. El caso es que el inesperado ataque de la rotundifolia me obliga a cambiar de carril con gran peligro pa mi integridad física, que no moral, y con gran dificultad pa mantenerme en lo alto del jumento dada la flojera de piernas que me produce el descojono, alcanzo sin más novedad las tierras bajas. Volvemos a iniciar otra subida en la que nos topamos con otra nueva valla, obligándonos a desviarnos hasta otra cancela que, afortunadamente encontramos sin candado. La puta manía de ponerle puertas al campo no hace mella en la moral del respetable, que continúa subiendo retorciéndose en los sillines hasta alcanzar la base del Meteorito. Los máquinas van escarbando por delante. A lo lejos veo que Gaspar tiene sus más y sus menos con su forma física, mientras Antoñito Tapia se echa a llorar cuando ve por dónde queremos meterlo. Lo consolamos con una honrosa escapatoria a la derecha, esa que habitualmente cogemos los que tenemos en gran aprecio nuestras constantes vitales. Otra jodida valla que tenemos que abrir para coger la bajada del somier y, con el Cano haciendo las veces de amable señalador, repechón a la izquierda para transitar por la ladera de la sierra e iniciar un descenso empinado que te invita a salir por las orejas hasta desembocar en la pista de la Casa de la Vieja. Torcemos a la derecha hasta llegar a Cuatro Caños, educados saludos a unos senderistas y repecho parriba hasta la cancela verde. Ritmo de varillaje total para llegar hasta el callejón. Voy dando botes de to los colores en el descenso, pero el estruendo que oigo detrás mía me aconseja no bajar la velocidad a riesgo de que alguno se me suba en el lomo y me coja cariño. Desembocamos en la pista que nos lleva hasta el pueblo, donde aprovechamos para repostar agua mientras unos lugareños afean a Carlitos Kona su fea costumbre de pasarse por el arco del triunfo la uniformidad moril. Reanudamos la marcha y caigo en la cuenta de que el Negociador lleva toda la jornada arrepintiéndose de sus pecados en la cola del pelotón, donde también se ha hecho habitual la Morisca, sin duda confirmando la tesis de que, el número de horas en la escalera del Maruja es inversamente proporcional a tu rendimiento el domingo. Ritmo alegre por la zona de los Barros. Pantani, Pedro y demás fieras no quieren saber nada de los mortales y van echando leches por una nalga hasta que los perdemos de vista camino de la Agüina, donde volvemos a encontrarnos con el mismo grupo de esta mañana ahora ya penando de lo lindo, mientras se arrastran p´arriba , y es que la jodida cuestita, pa no tener ná, te hacer reflexionar sobre la falta de tacto de nuestros antepasados cuando no contaron con topógrafos pa diseñar la mierda el camino éste.....En fin, con el bofe recolgando del cuadro, alcanzo la cima del repechón y me dejo caer con ganas p´abajo, como vengándome...Y ya me las prometía felices, sin sobresaltos pa mi avanzada edad cuando el Sr. Cid me saca de mi error dándome un pasote de esos rozadores que te quitan las pegatinas mientras saltan los piedros a su paso como si fuera un “lanrover” desbocao. Y con esa cara de malo, sin darse importancia....Luego, reagrupamiento en el puente de la autovía, para dejarnos caer a buen ritmo ancá Carmina, nuestra mesonera favorita que anda estos días convaleciente de un quebrantamiento óseo. Mesa y mantel pa celebrarlo. Que tendrán esos tubos, por Dios!!!!!. Se pone en marcha esa maquinaria perfecta, esa unión mística con el líquido elemento que nos quita to los males y nos alegra las penas....Hacen su llegada los dos carreristas que andan lesionaos y han salido hoy a darle gusto a las flacas.
Y, como no, el inefable lejía que ha salido en comisión de servicio a por el pan dominical. Como decía la canción del afamado folladó-vividó.....”la vida sigue igual”.

Fecha: 10.11.2015

Autor: Antonio Tapia

Asunto: Re: Crónicas de vuelta....

Joooder cómo escribe el cantautor.

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